domingo, 27 de mayo de 2007

Del Retiro...al Capricho

Del Retiro...

El pulmón verde de la capital de España es, además, uno de los lugares más concurridos desde que dejó de ser espacio exclusivo de reyes y príncipes en 1868. En su interior, El Retiro alberga rincones alejados del mundanal ruido del tráfico y el ritmo caótico de la ciudad, como la Rosaleda, los Jardines de Cecilio Rodríguez, la Casita del Pescador y el Jardín Chino, que busca la evocación asiática en el trascurso de una ría salvada por un puente de estilo oriental que une dos sendas por plantaciones de bambúes, arces y liquidámbares.

El RetiroCipreses de los pantanos, ahuehuetes, eucaliptos, pinos carrascos y palmeras de Fortune conviven con acacias, olmos, almendros japoneses y santolinas. Pero pocos árboles encierran tantas emociones como los que pueblan el Bosque de los Ausentes, con 192 olivos y cipreses en memoria de las personas a las que arrebataron la vida en los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004. Dentro del Parque de Madrid, declarado en 1935 jardín de valor histórico-artístico, destaca este rincón diseñado con mucho estilo sobre una colina artificial.

Gómez de la Serna habló de los caminantes del Retiro, 'esos y esas que ansían tener un jardín y que, ya que no tienen ninguno, se contentan con el mejor de todos'. Son los mismos que pueden tomar el Metro (línea 5) para dirigirse hasta el que se conoce como la perla de los jardines históricos de la región. Es el parque de la Alameda de Osuna, popularizado como El Capricho, por estar repleto de los antojos artísticos y paisajísticos de su primera dueña, María Josefa Alonso Pimentel de la Soledad, novena duquesa de Osuna.

...al Capricho

El CaprichoEn El Capricho hay laberintos vegetales, templetes de música, rosaledas, lagos artificiales y figuras escultóricas jalonan los paseos, a la sombra de pinos piñoneros, cipreses y plátanos de sombra en los que anidan las aves más afortunadas de la ciudad de Madrid.

Estas especies animales son las más privilegiadas de la urbe, con permiso de las que habitan en otros retiros verdes, como la extensa Casa de Campo, los Jardines de Sabatini y el Campo del Moro (junto al Palacio Real) y el Parque del Oeste, que alberga espacios como el parque de la Tinaja, la Rosaleda y el parque de la Montaña, además de nuestro inusual Templo de Debod, regalado por el gobierno egipcio hace unas décadas.

No nos dejamos atrás el Jardín Botánico ni la Quinta de la Fuente del Berro. El primero de los mencionados, fundado por Carlos III, acaba de despertar junto al Paseo del Prado y muy cerca del Retiro: sus especies naturales ya están en flor y los colores se adueñan del paisaje y el jardín se muestra en todo su esplendor.

Entre los verdes de la mayoría de las plantas, aún sin florecer, los que han comenzado a florecer con sus llamativos colores son especies como rododendros, tulipanes, lilos, árboles del amor y glicinias, pero también se observan las distintas tonalidades de verde de las hojas que tímidamente empiezan a brotar de los árboles.

Delimitado por vías transitadas por centenares de miles de automóviles, la Fuente del Berro es un auténtico oasis que resiste ante el avance del hombre. Pequeño huerto romántico, tiene su origen en un jardín privado del siglo XVIII con aguas que fueron muy apreciadas por el monarca Felipe IV, de ahí el nombre de este recoleto parque urbano.

Fuente Original: www.turismomadrid.es

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